2 marzo 2024

Un nuevo barrio portuario nace con la segunda fase del Port de Badalona

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La aprobación del Plan de Usos del puerto de Badalona que gestiona la empresa Marina Badalona S.A. permitirá redactar un ambicioso plan urbanístico que lo transformará en un nuevo espacio de centralidad metropolitana, cuyo epicentro será el nuevo canal navegable del Gorg que consolidará el nuevo barrio portuario. Esta es la segunda fase de un proyecto pendiente desde el 2003 que podría concluir en el 2028 con una inversión estimada alrdedor de los 30 millones de euros.

El proyecto de transformación del Port de Badalona huye del concepto de infraestructuras elitistas y planifica su conversión en un gran centro ciudadano. Un espacio al servicio de Badalona que será el núcleo de la nueva conexión viaria entre mar y montaña. El puerto será el eje estratégico que unirá los barrios del Gorg, Montigalà, la Salut y el polígono Sur. Una conectividad clave que confluirá con el desarrollo de la zona del Besòs, territorio que ya ha iniciado la transformación de las Tres Chimeneas en un nuevo barrio residencial y tecnológico, del que destaca el Hub Digital, Audiovisual y del Videojuego que transmutará un espacio degradado.

Centro económico y turístico

El nuevo puerto está diseñado para ser un centro de desarrollo económico, con un gran despliegue cultural y turístico. “Será un puerto sostenible centrado en la economía azul” apunta el gerente de Marina Badalona S.A., Imanol Sanz. “Estamos conectados con Barcelona en diez minutos” destaca el directivo para describir la accesibilidad de la infraestructura portuaria, próxima “a dos líneas de metro de la futura estación de la Sagrera” que aspira a ser la nueva puerta hacia Europa.

En el ámbito turístico y cultural, el puerto badalonés pasará a ser un lugar de referencia para el ocio. Con las playas y nuevas zonas de recreo que se concentrarán en el muelle norte, entre el Hotel Marina Badalona, la playa y el paseo marítimo. En esta localización se construirá un edificio multiusos y se habilitarán nuevos amarres para renovadas actividades náuticas, como las embarcaciones chárter o los barcos eléctricos “que puedan ser asequibles para todos los públicos” apunta Sanz.

En la dársena central portuaria, conectando directamente con el canal, se ubicarán las embarcaciones de crucero y las motoras, de hasta 25 metros de eslora, En la franja lateral del nuevo espacio navegable se destinan 3.000 m2 para locales comerciales y comercios de proximidad, dando continuidad a la Rambla del Gorg que será la nueva “calle del mar”. En está zona se abrirán seis nuevos restaurantes y locales compatibles con usos administrativos y comerciales, como podría ser un gimnasio. Al sur del canal podrían amarrar incluso barcazas-restaurante como parisinas del río Sena.

El canal, tendrá una longitud de 82 metros y está planificado para acoger la náutica popular, embarcaciones motoras de hasta ocho metros de eslora, similar a los canales de Empuriabrava (Girona). En este espacio se generarán 200 nuevos amarres, que aumentarán la capacidad del Port de Badalona, que en la actualidad es de 668 embarcaciones. Alrededor de la nueva infraestructura navegable se están construyendo 2.700 viviendas.

La actividad industrial tendrá igualmente un papel preponderante en los nuevos usos portuarios. Se ampliará el servicio de mantenimiento y refit, astilleros y varador, que doblarán su capacidad hasta los 14.000 m2. En esta ubicación se habilitará la marina seca y los talleres que podrán impartir clases a los estudiantes de formación profesional dual del futuro instituto Antoni Bori. “Daremos servicio a una muy reclamada formación especializada en náutica” revela el gerente. En este emplazamiento se ubicarán empresas y talleres que podrían estar relacionados con el desarrollo industrial de las Tres Chimeneas, ya que conectará con el polígono sur, donde ya existe una demanda de espacios para empresas náuticas.

En la zona de la playa de la Mora, actualmente cerrada por contaminación, se concentrará el ámbito deportivo y de ocio náutico. Una base náutica que durante todo el año dará servicio a los usuarios de la vela. Aquí se erigirá un edificio que funcionará como un equipamiento de ciudad relacionado con el mar, la sede social de los clubes y entidades, la escuela del mar e incluso un futuro museo marítimo que podría abarcar desde la navegación romana hasta la Copa América de Vela.

Más de 1.225 plazas de aparcamiento

En la dársena el muelle central de ribera se transformarán los actuales edificios para generar 4.000 m2, para oficinas, centros tecnológicos, empresas relacionadas con la inteligencia artificial, tecnológicas y de conocimiento, investigadores de la industria náutica y varios locales, como talleres y negocios. En los bajos de los edificios se ubicarán nuevos negocios y establecimientos de ocio. “Ya hay empresas del sector universitario interesadas en la ubicación” reconoce el gerente de Marina Badalona. En esta zona, un nuevo edificio albergará la lonja de pescadores,

Por otro lado, dos nuevos edificios concentrarán los locales de restauración. Junto a la playa de la Mora se plantea la instalación de un Beach Club “de proyección metropolitana”, un centro con piscinas y servicios propios de un club social. Los edificios multiusos podrán acoger todo tipo de actividades como conciertos o conferencias, donde se generará una gran plaza que será un nuevo atractivo “un gran balcón al mar”.

El futuro puerto también será un nuevo eje de conectividad una vez construido el viaducto y el paso inferior en la calle Tortosa que conectará con el polígono Sur y que “estará a pie de tranvía” ya que, según las previsiones se contempla una futura parada del Tram en la calle Tortosa

En la actualidad, 500.000 vehículos al año utilizan el vial del Port de Badalona para conectar directamente con las rondas de Barcelona, aprovechando la gratuidad durante los 10 primeros minutos de estancia. Un ardid que ya no podrán utilizar estos conductores que, en cambio podrán disponer de nuevos estacionamientos. Para que un proyecto de esta magnitud tenga éxito es clave la vialidad y la facilidad para estacionar los vehículos. En este sentido, el plan de usos del Port de Badalona proyecta 1.225 plazas de estacionamiento en cinco ubicaciones distintas: en el Moll Nord, junto al actual edificio de Capitanía, tres más en la zona del Gorg paralelos a la vía férrea y uno más alrededor de la calle Tortosa. Con ello, el nuevo Port garantiza el acceso para los usuarios y garantiza la rotación de vehículos en su interior.